Buen dia queridos tomadores de riesgo
La semana pasada cerrábamos con una pregunta: después de estabilizar, ¿cuándo empieza la segunda pantalla?
Esta semana llegaron tres respuestas. Caputo empezó a abrir el crédito, Daza explicó por qué Argentina debería crecer y Buscaglia preguntó cuánto tardará ese crecimiento en sentirse.
El IPC de julio terminó en 2,1%, apenas por encima del 1,9% de junio. No es todavía la inflación que el Gobierno sueña enmarcar en el living, pero tampoco cambia el rumbo de la desinflación.
La novedad estuvo en otro lado.
DEL AJUSTE AL CRÉDITO
El Gobierno flexibilizó las condiciones para que los bancos puedan prestar dólares a empresas que no necesariamente generan ingresos en esa moneda.
Los depósitos privados en dólares rondan los USD 40.300 millones y los préstamos unos USD 24.600 millones. Economía estima una capacidad adicional de financiamiento cercana a USD 5.800 millones.
La apuesta de Caputo es sencilla: más crédito en dólares debería competir con el financiamiento en pesos y ayudar a bajar su costo. Si además algunos dólares que llevan años practicando vida contemplativa debajo del colchón vuelven al sistema, mucho mejor.
Ahora bien, una cosa es tener dólares y otra conseguir que circulen. También hay limones en Tucumán y no por eso todos hacemos limonada.
En paralelo, el Gobierno estudia utilizar al FGS como proveedor de fondeo de largo plazo para los bancos, atacando el viejo problema de financiar hipotecas a veinte años con depósitos que vencen prácticamente pasado mañana.
Por ahora es una propuesta. Y entre una idea razonable y una política funcionando suele haber, especialmente en Argentina, algunos kilómetros.
DAZA VE EL VASO LLENO; BUSCAGLIA FRENA EL ENTUSIASMO
José Luis Daza sostiene que Argentina ya atravesó la etapa defensiva y entra en una fase de inversión, acumulación de capital y crecimiento.
Su argumento: tenemos capital humano de país desarrollado y una infraestructura muy por debajo de ese nivel. Esa brecha permitiría crecer entre 4% y 4,5% anual por convergencia si dejamos de cometer —en sus palabras— las “chambonadas” de las últimas décadas.
La disciplina fiscal tampoco parece negociable. Daza contó que algunas veces sale de reuniones con Milei y “se siente socialista”.
Si eso le ocurre a Daza, queda bastante claro dónde está puesta la vara.
Esta semana, en una presentación organizada por Amauta Inversiones, Marcos Buscaglia, socio de Alberdi Partners, coincidió con buena parte de esa tesis. Energía, minería, agro y alimentos colocan a Argentina en una posición privilegiada.
Su síntesis fue contundente: “el interior vuela”.
Pero agregó el asterisco: la economía no primaria sigue débil, las familias están desapalancándose y parte del ingreso disponible se utiliza para pagar deuda. Para Buscaglia, la recuperación probablemente llegue primero por exportaciones e inversión, no por una explosión del consumo.
Ahí está la diferencia: Daza mira dónde puede estar Argentina dentro de diez años; Buscaglia pregunta cómo llegamos hasta ahí sin perdernos en el camino.
CUANDO USD 51.000 MILLONES DEJAN DE SER RELATO
Argentina LNG le pone números a esa discusión.
YPF, Eni y XRG avanzaron con un proyecto estimado en USD 51.000 millones ligado a Vaca Muerta, infraestructura, procesamiento y exportación de GNL.
Y Peter Thiel también parece haber tomado nota. Su fondo declaró una posición de casi USD 76 millones en Vista Energy, convirtiéndola en su segunda mayor tenencia bursátil reportada, detrás de Amazon.
De Silicon Valley a Vaca Muerta hay unos cuantos kilómetros, pero aparentemente el GPS del capital ya encontró el camino.
El próximo ciclo de crecimiento, si ocurre, probablemente se parezca menos a un boom de shopping y más a gasoductos, minas, puertos, energía y exportaciones.
Menos tarjeta en doce cuotas. Más CAPEX.
EL MERCADO TODAVÍA COBRA ANTECEDENTES
Mientras el Gobierno habla de convergencia y grandes inversiones, el riesgo país volvió a acercarse a los 480 puntos básicos y los activos argentinos tuvieron una semana débil.
Además, afuera el dinero sigue caro. La inflación estadounidense de julio fue 3,4% interanual y 0,1% mensual. No fue un mal dato, pero tampoco volvimos a la época del dinero gratis.
Para competir por capital Argentina necesita algo más que recursos naturales: reglas, rentabilidad y confianza.
La confianza, como bien sabemos por acá, se construye en cuotas y se pierde de contado. El mercado parece dispuesto a escuchar la historia argentina, pero todavía no a pagarla sin descuento.
Y quizás esté bien. Pedir pruebas antes de pagar la historia completa no es desconfianza: es mercado.
¿ALCANZA CON ABRIR LA CANILLA?
Hay dólares en los bancos, proyectos de decenas de miles de millones y un Gobierno que quiere bajar el costo del financiamiento.
Pero una empresa no toma crédito porque el banco tenga plata. Lo toma cuando tiene demanda, expectativas y un proyecto cuyo retorno justifica endeudarse.
Caputo está abriendo la canilla. Daza explica por qué debería haber agua de sobra. Buscaglia pregunta si del otro lado ya hay alguien con sed.
La primera etapa consistió en ordenar.
La segunda será bastante menos épica: lograr que ese orden llegue a la caja de las empresas, a la inversión y, finalmente, al bolsillo.
Porque para ganar elecciones, como para hacer limonada, no alcanza con tener buenos limones. En algún momento hay que exprimirlos.
Buena semana.




